lunes 27 de abril de 2009

Ecuador: Correa sin obstáculos

Las elecciones de este domingo le dieron a la "revolución ciudadana" del presidente ecuatoriano Rafael Correa un espaldarazo lo suficientemente amplio, como para que avance con luz verde y sin barreras. Aunque el asfalto está lleno de agujeros.

Correa se convirtió en el primer presidente desde que retornó la democracia a Ecuador, en 1976, en ganar una elección en primera vuelta. De acuerdo con resultados preliminares, también se habría hecho con suficientes votos en la Asamblea Legislativa como para garantizar apoyo hacia los proyectos legales pendientes.

Los resultados se pueden leer como la consolidación de una tendencia que podría calificarse de hegemónica

Simón Pachano, FLACSO

Pero si los votos que Correa obtuvo no sorprendieron, los de su más cercano contrincante - el coronel, ex líder golpista y ex presidente Lucio Gutiérrez - tienen a los observadores locales haciendo toda clase de especulaciones sobre el tipo de oposición que enfrentará el mandatario los próximos cuatro años.

Las encuestas no le pronosticaban a Gutiérrez más del 15% de los sufragios. Los votantes le dieron el doble.

Triunfo holgado

"La elección revela un triunfo contundente, una adhesión de la ciudadanía totalmente clara a lo que es el manejo gubernamental del presidente Correa, y en buena medida su programa de gobierno", le dijo a BBC Mundo el catedrático de la Universidad Andina, Hernán Reyes.

Esto también habría quedado ratificado en la elección de los miembros de la Asamblea Nacional, en la que el partido oficial Alianza País habría obtenido cerca de la mitad de los asientos, mientras que el resto se repartiría entre una serie de organizaciones.

Rafael Correa

Correa es el primero en ganar una elección en primera vuelta desde el retorno de la democracia.

"Por lo tanto no, hay ninguna posibilidad de que se constituya una oposición unida y programática", opinó del politólogo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Simón Pachano.

"Los comicios ratifican el control que el presidente Correa tiene sobre todos los poderes del Estado (...) Los resultados se pueden leer como la consolidación de una tendencia que podría calificarse de hegemónica. Siempre en democracia es mejor que no existan estas tendencias, pero es lo que ha decidido la voluntad popular por los momentos", añadió.

Críticos del gobierno señalan que la Asamblea podría convertirse en una institución "levantamanos", simplemente refrendaria de los deseos del mandatario.

Sin embargo, para el profesor Reyes no se trata sólo de números. En su opinión, la mayoría oficialista no ahogará, necesariamente, "la bulla, la estridencia, la inestabilidad que (la oposición) puede causar al interior del poder legislativo".

Según Reyes, ahí está el peligro: "podría reeditarse la figura de la eterna pugna entre los poderes, volvernos a una deslegitimación y descrédito hacia lo que es la Asamblea".